segunda-feira, 14 set. 2026

Sexo na conservatória

Há que temer os bem intencionados, mais do que o Diabo. Quando se confundem com o legislador, o perigo é infinito.

Nuestros hermanos recorreram ao direito penal para prevenir e punir a violência doméstica. Fizeram-nos de forma genérica, com recurso ao nº 2 do artigo 173º do Código Penal de 1995, com um tipo penal próximo do crime de violência doméstica previsto no artigo 152º do Código Penal português, também de 1995. Mas decidiram criar um tipo especial em sede de nº 1 do artigo 153º, com um elemento subjectivo masculino: “El que por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico o una lesión de menor gravedad de las previstas en el apartado 2 del articulo 147, o golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, cuando la ofendida sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o persona especialmente vulnerable que conviva con el autor, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o de trabajos en beneficios de la comunidad de treinta y uno a ochenta días y, en todo caso, privación del derecho a la tenencia y porte de armas de un año y un día a tres años, así como, cuando el juez o tribunal lo estime adecuado al interés del menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección, inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento hasta cinco años.”

O tipo penal exige a varonia e esta passou, também em Espanha, a ser de escolha livre, mediante requerimento de mudança de sexo no registo civil. Em Portugal tal possibilidade remonta à Lei 7/2011, para os maiores de idade. Alguns nuestros hermanos, condenados pela prática do crime de violência doméstica varonil foram lestamente mudar de sexo, declarando-se mulheres, com o propósito de encontrar uma nova identidade que, “já agora”, afastaria a comissão do crime previsto no nº 1 do artigo 153º do Código Penal.

Um deles, Fausto, tendo, em 2022, propinado várias ofensas corporais à sua “ex-pareja sentimental” e à filha comum, foi nesse mesmo ano condenado. Recorreu uma primeira vez, sem sucesso, sentenciado em 2023. Recorreu segunda vez e, a 22 de Julho de 2026, foi definitivamente condenado pelo Tribunal Supremo que, lapidarmente, aplicou ao momento da prática dos factos (2022) a varonia que Fausto só modificou em 2023, modificação desprovida de efeitos retroactivos.

Não vá um futuro legislador atribuir efeitos retroactivos ao registo de mudança de sexo, vale a pena ler o que decidiu o Tribunal Supremo na pp. 6 da sentença 517/2026:

‘El fraude de ley se produce cuando una persona realiza un acto aparentemente amparado por una norma jurídica, pero con la finalidad de conseguir un resultado prohibido por otra norma o contrario al ordenamiento jurídico, derivándose su regulación del art. 6.4 del Código Civil, en tanto establece que «Los actos realizados al amparo del texto de una norma que persigan un resultado prohibido por el ordenamiento jurídico, o contrario a él, se considerarán ejecutados en fraude de ley y no impedirán la debida aplicación de la norma que se hubiere tratado de eludir».

Requiere la existencia de una norma de aparente cobertura, otra norma defraudada, que realmente es la que se pretende eludir, con la obtención de un resultado contrario al ordenamiento jurídico o prohibido por él.

En caso de probarse estos elementos, el efecto jurídico es evitar que el acto en cuestión no quede protegido por la norma utilizada como cobertura, y en su lugar, se aplica la norma que se intentó eludir. La prueba del cambio de sexo con intención de fraude de ley debe ser plena y sin lugar a duda alguna. Ahora bien, el mero cambio registral no implica automáticamente fraude. La determinación corresponde a los tribunales y debe basarse en las circunstancias concretas del caso.’